El país irá donde vaya la universidad” esta frase tan coreada, tan repetida por mucho tiempo y que durante décadas se ha tornado expectante por lo que haga o deje de hacer la universidad, por el producto que oferte al país, por los logros, por las investigaciones y descubrimientos, pero claro, no es la universidad, no son los rectores, no son los docentes, no son los dirigentes universitarios, no es el CONESUP, ni los estamentos académicos ni universitarios los que valoren, o juzguen el resultado de su accionar, es la comunidad en su conjunto, la que vive el día a día y tiene una claridad total de lo que está ocurriendo con nuestra Alma Mater y con tristeza y desengaño tengo que decirlo, que lo que percibe aquella comunidad que nos involucra a la inmensa mayoría de los ciudadanos y ciudadanas de nuestra patria, es que no ha cumplido como debía haber sido, pues deja mucho que desear, las expectativas están intactas, las esperanzas son pocas, si alguien duda pregunto ¿cómo le ha ido al país los últimos cincuenta años? ¿A dónde nos ha transportado la universidad?, estamos consientes que las respuestas apuntan a un resultado negativo que se fundamenta en la mala calidad de la educación, en términos generales, ha fracasado. Ha cumplido la docencia? que refiere a que además de dar su cátedra tiene que existir la investigación, la gestión, entendiéndose por gestión la extensión universitaria con capacidades para conseguir elaborar y desarrollar proyectos.
El presupuesto para la universidad ecuatoriana, dinero que es de propiedad de los más de 13 millones de ecuatorianos supera los 400. Millones de dólares por año, de los cuales el 93% se lo utiliza para pago de mega sueldos de: Rectores, Vicerrectores, Decanos y Directivos, para salarios de profesores, empleados, trabajadores, etc., el 7% restante para otros gastos en los que quedan por supuesto excluidos los requeridos para investigación, es que aquello no da votos, no consolida el poder, pero si en cambio nos desaparece en el ranking de categoría de las universidades del mundo, de un universo de 6.000 centros de educación superior, la universidad ecuatoriana no aparece absolutamente ninguna hasta el puesto número 1.882 que fue hasta donde pude indagar.
Es que no se trata de que gane 1.000 - 2.000 dólares más o menos, lo importante es que se los gane en función de que se cumplan los caros objetivos que tiene la universidad frente a su pueblo, que se genere ciencia, tecnología, que se prepare profesionales y líderes con pensamiento crítico con una formación científica pero humanista del más alto nivel académico y conciencia social y que no se dilapide aquellos recursos inhumanamente como hasta ahora.
Un llamado a un MEA- CULPA y aceptar que es imperioso apoyarnos de la nueva ley de educación superior para salir de la crisis y realizar una verdadera purga que laxe y limpie lo malo, lo perjudicial por el bien de la universidad y el pueblo y que este pueblo apoye la noble causa, causa que es de todos en esta nueva oportunidad siempre pensando en las futuras generaciones, ya los grandes le hemos hecho mucho daño al país.
Dr. Hernán Guzmán M.
hernan_vicente@hotmail.com


No hay comentarios:
Publicar un comentario